Permitir a las personas con discapacidad mudarse de las instituciones a sus propias viviendas
Una mujer ciega y otra mujer en silla de ruedas cortan verduras en una mesa.

Mujeres con discapacidad preparan una comida en su casa.

Introducción 

En muchos países, las personas con discapacidad están obligadas a vivir en alguna institución, aunque deseen vivir en su propia casa. El hecho de no ser capaz de elegir en qué lugar vivir y con quién va a vivir una persona se considera como una forma de violación a los derechos humanos. Las personas que viven en las instituciones con frecuencia experimentan algún tipo adicional de violación a los derechos humanos, tales como el perder el derecho a tomar decisiones sobre qué tipo de tratamiento médico van a aceptar o rechazar, no ser capaces de participar en actividades culturales o de la comunidad, experimentar un alto riesgo hacia el abuso, entre otros aspectos.

En algunos lugares, existen programas exitosos en los cuales se ha permitido que las personas con discapacidad se muden de las instituciones y puedan vivir en sus propias casas dentro de sus comunidades. En algunas ocaciones, dichas instituciones han tenido que cerrar o desaparecer ya que los recidentes que allí vivían en la actualidad viven de forma libre fuera de ellas.

Apoyo de una vida independiente 

Existen diversas formas para brindar asistencia así como servicios a las personas con discapacidad en sus propias casas, lo cual les permite vivir fuera de las instituciones. Algunos ejemplos de ello incluyen servicios de cuidado personal que podrán ser necesarios para realizar actividades de vida diaria (es decir, bañarse, comer, etc), o recibir asistencia para comprender actividades más complejas, efectuar el pago de recibos, y administrar el presupuesto personal, ir de compras, o encargarse del lavado de la ropa.

En algunos casos, este tipo de servicios solamente está disponible para aquellas personas que reciden  en las instituciones. En tal sentido, este tipo de limitación hace que las personas permanezcan viviendo en dichas instituciones pese a que las leyes en teoría establecen que las personas tienen el derecho de vivir en sus propias casas. El proceso de desinstitucionalizar a las personas con discapacidad con frecuencia deberá incluir la creación de programas que hagan posible que dichas personas puedan recibir los servicios de cuidado diario que necesitan, ya sea dentro de sus propias casas o en alguna institución local de la comunidad, centro hospitalario o u otra institución similar que dichas personas puedan acudir de forma regular.

Hacer que las comunidades sean inclusivas 

Con frecuencia, las personas con discapacidad viven en las instituciones ya que los vecindarios locales y comunidades no cuentan con la accesibilidad necesaria para ellas. El hecho de eliminar las barreras de accesibilidad en las comunidades locales puede constituir una parte de un plan más extenso con el fin de hacer posible que las personas con discapacidad puedan mudarse de las instituciones para vivir en sus propias casas.

Legislación de apoyo 

Será de mucha ayuda revisar las leyes con el fin de asegurar que dicha legislación brinde el respaldo necesario del derecho que tienen las personas con discapacidad de elegir si desean vivir en su propia casa. Por ejemplo, es necesario crear programas que puedan brindar a estas personas cierto tipo de servicios que anteriormente solo se brindaban dentro de algunas instituciones y que en la actualidad se puedan brindar ya sea en su propia casa o en los centros locales de sus comunidades. En algunos casos, dicha legislación podría exigir que se creen y mantengan los programas de asistencia.

En muchos países, es muy fácil que las leyes establezcan decidir dónde deberá vivir una persona por el simple hecho de tener una discapacidad intelectual, psicosocial u otro tipo de discapacidad. Dichas leyes con frecuencia están infringiendo el principio del artículo 12 de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD). Este tipo de leyes se deberá revisar o eliminar, de tal manera que las personas con discapacidad puedan tener la libertad de reusarse a ser colocadas en alguna institución, y poder solicitar y recibir los servicios que necesitan para vivir en sus casas.

 En algunos países, también será necesario elaborar una legislación en la cual se defiendan los derechos de las personas con discapacidad para que puedan presentar demandas de tipo legal en la corte. Ello permitirá a las personas con discapacidad que consideran que no se respeta su derecho a vivir en su comunidad para que puedan presentar una demanda en la corte o que puedan hacer uso de la justicia. Se requiere elaborar una legislación que permita defender el derecho de las personas con discapacidad a celebrar contratos los cuales les permitan recibir algún tipo de servicios relacionados con la discapacidad, poder adquirir bienes o servicios, rentar una vivienda o de otro modo deberán firmar algún contrato que afecte de alguna manera su capacidad de vivir fuera de las instituciones.

En muchos países, el simple hecho de acceder a una vivienda o un departamento accesible puede representar grandes dificultades. Por ello, será de mucha ayuda contar con una legislación apropiada con el fin de incrementar el número de viviendas privadas que cuenten con la mayor accesibilidad posible para personas con diversos tipos de discapacidades sin tener la necesidad de hacer modificaciones. Un primer paso podría ser la construcción de nuevas viviendas, pero también se podrá considerar dar incentivos a aquellos propietarios para que hagan modificaciones en algunas viviendas ya existentes.

Desinstitucionalización de infantes y niños 

Existen diversas razones por las cuales los infantes y niños son colocados en instituciones. La discapacidad es una razón muy frecuente para ello. En tal sentido, algunos países han implementado programas con el fin de desinstitucionalizar a los infantes y niños, de tal manera que ellos puedan permanecer viviendo con sus familias de origen o de otro modo podrán vivir en albergues u hogares de adopción. Sin embargo, muchos de estos programas requieren hacer un mayor esfuerzo que el hecho de desinstitucionalizar a niños discriminados en general, lo cual incluye a niños con discapacidad. Con frecuencia, los niños con discapacidad son los últimos niños en mudarse de las instituciones, en caso que existan políticas de desinstitucionalización.

Las organizaciones líderes, tales como la red Internacional de Derechos para los niños, recomienda en particular que se de prioridad a los niños con discapacidad así como otros niños que sufren algún tipo de discriminación respecto a realizar esfuerzos sobre desinstitucionalización para que tales niños no se les deje atrás. Dichas organizaciones también recomiendan que los programas que se hayan implementado para desinstitucionalizar a los niños en general deberían tener cierto tipo de adaptaciones de tal manera que se puedan satisfacer las necesidades de los niños con discapacidad. Por ejemplo los programas de capacitación que promuevan el desarrollo de las familias deberán brindar capacitación en satisfacer las necesidades de los niños con discapacidad. Algunas familias podrán necesitar acceso a un descanso periódico del cuidado de los niños, con el fin de continuar más adelante con asumir el cuidado de aquellos niños que requieran cuidados más complejos en casa.

Algunos niños con discapacidad son colocados en instituciones porque no existe algún otro lugar donde puedan acceder a la educación. El hecho de desinstitucionalizar a los niños con discapacidad deberá incluir esfuerzos para hacer que las escuelas locales públicas en todo el país sean más accesibles y logren mayores competencias para satisfacer las necesidades educativas de los niños.

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