Una breve descripción de la ADA, seguido de enlaces a texto de la ley, algunas de las principales normas aprobadas en ella, y recursos complementarios a la ADA.
El presidente Bush sentado a una mesa en el prado sur de la Casa Blanca, junto a defensores de derechos de personas con discapacidad.

El  presidente norteamericano George H. W. Bush firmando la Ley para Estadounidenses con Discapacidades (26 de julio de 1990).(Foto: Wikimedia Commons)

La Ley para Estadounidenses con Discapacidades (ADA) es una ley de derechos civiles que extendió de manera muy importante al sector privado el mandato de la Sección 504 de no discriminación por discapacidad. La ADA tiene alcance a entidades tales como empleadores privados (con 15 o más empleados), minoristas, establecimientos de servicio, compañías de transporte, independientemente de si reciben o no apoyo federal. La ley está organizada en "títulos" en los cuales se tratan distintos asuntos específicos.

Hay que tener en consideración que a la vez que la ADA dota de autoridad reguladora y de fiscalización a las instituciones federales arriba mencionadas, generalmente no lo hace de forma exclusiva a alguna de ellas. Esto implica que individuos con discapacidad pueden decidir presentar una queja administrativa en la dependencia federal pertinente, al momento de ser discriminados. Con la excepción del Título I en el área de empleo, un individuo con discapacidad tiene el derecho a presentar una demanda privada en una corte federal sin tener que recurrir antes a una instancia federal.

También hay que tener presente que antes de poder presentar una queja o demanda de conformidad con la ADA, uno tiene que tener una discapacidad o tener una relación o asociación con una persona con discapacidad. Un individuo con una discapacidad es definido de acuerdo a la ADA como una persona que tiene una disfunción física que sustancialmente limita una o más de sus actividades primordiales, una persona que tiene una historia o antecedentes de tal disfunción, o una persona que es percibida por otros de padecer tal disfunción. La ADA no cuenta con un listado exhaustivo de todas las disfunciones que podrían ser consideradas como una discapacidad, pero las Enmiendas a la ADA de 2008 incorporaron una lista de condiciones fisiológicas que en el contexto de un juicio han ayudado a individuos con discapacidad a cruzar el umbral de la etapa en la que son calificados para poder invocar la ley.