La creación de un centro para la comunidad de personas sordas allanó el camino para que los gobiernos brinden mayor apoyo hacia la educación de las personas sordas en Etiopía.
El profesor Leul Tesfameskel (que está usando una chaqueta de jeans con sus alumnos)

El profesor Leul Tesfameskel (que está usando una chaqueta de jeans con sus alumnos)

Lo Logrado 

En mi región, muchas personas con discapacidad no tienen las mismas oportunidades en particular  a la educación que las personas sin discapacidad. En las zonas rurales del norte de Etiopía (Estado regional de Tigrey en el norte de Etiopía) la mayoría de los niños no tienen acceso a la educación. Sólo hay dos escuelas para niños sordos en la región, que atienden aproximadamente a 150 alumnos sordos. El resto de la comunidad sorda (aproximadamente 7.000 personas) no puede acceder a oportunidades para la educación o para aprender lengua de señas.

Estuve motivado a realizar acciones luego de conocer a tantos niños sordos, jóvenes y adultos en los diferentes distritos de mi región. En ese momento me dí cuenta que los problemas que tenían que enfrentar eran bastante complejos. Ellos nunca tuvieron la oportunidad de aprender la lengua de señas, por ello no podían expresar sus necesidades, como por ejemplo el decirle al doctor sus dolencias.

Mi primer paso fue enseñar la lengua de señas a niños que eran analfabetos. Ello me llevó a crear un centro local para personas sordas en la ciudad de Mekelle, donde los niños sordos podrían aprender de los demás, y compartir sus experiencias. Este centro brinda capacitación en lengua de señas y constituye un lugar de reunión para la comunidad sorda. Este centro también facilitó el camino para que se realicen avances posteriores.

Luego de alcanzar el éxito con la creación de dicho centro, nos dirigimos al gobierno y tuvimos éxito al solicitarle un lugar para crear una escuela para sordos. Dicha escuela comenzó a funcionar en el año 2006 y desde entonces brinda el acceso a la educación a niños desde primero a once grado. Pese a que la escuela sustituyó el centro para sordos, esta escuela todavía constituye un lugar de reuniones para la comunidad de personas sordas. Esta iniciativa está cambiando las vidas de las personas sordas que vivían en un mundo de oscuridad a un mundo de luz. En la actualidad, los estudiantes ya están conociendo la realidad de nuestro país y del mundo que los rodea. Algunas de estas personas están comenzando a participar en actividades de emprendimiento.

Lo que funcionó 

 

Todo comenzó cuando asistí al Programa de Aprendizaje de Lengua de señas que brindaba la Asociación Nacional de Sordos de Etiopía (ENAD) en mi ciudad Mekelle, en febrero de 2004. Muchos niños y adultos sordos asistieron a esta capacitación por primera vez. Una vez que el instructor encargado de brindar dicha capacitación retornó a la ciudad capital, Addis Abeba,, mis colegas y yo fuimos voluntarios para brindar dicha capacitación en lengua de señas dos veces por semana. En ese momento, creamos el Centro para sordos con el fin de seguir brindando dichas capacitaciones y habilitar un lugar para reuniones. Nosotros realizábamos nuestras reuniones en un centro profesional para personas con discapacidad sin costo alguno.

Las personas sordas estaban muy contentas de conocer a nuevos compañeros y amigos y de compartir una nueva forma de comunicación en las seciones de capacitación. Solicitamos a la Oficina de Asuntos Sociales que nos ayuden a localizar a más personas sordas, ello nos permitiría promover el centro a mayor escala. Esta entidad nos ayudó de forma parcial invitando a algunos representantes del gobierno a una reunión, en la cual les pudimos hacer una síntesis de la compleja situación de las personas sordas, en particular sobre la situación de discriminación para acceder a la educación. La Oficina de Asuntos Sociales de la ciudad de Mekelle nos apoyó enormemente. Colocamos anuncios en diversos lugares tales como cines, iglesias, municipalidades, empresas locales, entre otros. Luego de un tiempo la cantidad de participantes sordos aumentó, los estudiantes aprendían mutuamente y establecieron vínculos con otras personas sordas de su comunidad.

Debido a que la demanda de capacitación de personas sordas era muy alta, solicitamos al gobierno que nos permita implementar una escuela para sordos. Les explicamos que el acceso a la educación en nuestro país no era igual para todos y también que en la Constitución y en las Políticas públicas sobre educación se establece que todo ciudadano tiene el pleno derecho de acceder a la educación. Asimismo, señalamos que de acuerdo con lo establecido en las metas de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas, todo niño tiene derecho a aprender. De esta manera, tanto La oficina de Asuntos sociales como la Oficina de educación estuvieron de acuerdo con nuestra propuesta y se abrió una escuela para personas sordas en la ciudad de Mekelle en el mes de septiembre del año 2006. Esta escuela es financiada y dirigida por el gobierno y cuenta con un total de 18 profesores, seis de los cuales son sordos. Los profesores oyentes pronto recibieron capacitación para mejorar sus habilidades en lengua de señas. Hubieron muchos avances en esos últimos dos años.

Hoy en día hay muchas personas que se han capacitado en lengua de señas aquí en la ciudad de Mekelle. Yo brindo capacitación en lengua de señas a los niños sordos que son analfabetos y a sus padres, así como a funcionarios del gobierno, profesores de educación secundaria, enfermeras y abogados. También dirigí una capacitación en lengua de señas a aproximadamente 350 estudiantes de la Universidad de la ciudad de Mekelle, al obtener mi grado de bachiller en letras.

La universidad me otorgó muchos certificados debido a este importante logro.           

Por otro lado, tuve que afrontar muchos retos, en particular la falta de dinero, y las actitudes negativas que tenían algunos padres de niños sordos y algunos funcionarios del gobierno. Algunos de estos padres se refutaban a enviar a sus hijos al centro y a la escuela para sordos, esto ocurría en particular en zonas rurales. Como una forma de tratar de resolver este problema, comencé a colaborar con mis colegas, con la Oficina de Asuntos Sociales y con los medios de comunicación local para cambiar tales actitudes. Finalmente, este tipo de colaboración permitió brindar una capacitación de sencibilización para empresarios, la cual fue brindada por la Oficina de Asuntos Sociales. Sin embargo, esto no significaba que el problema se había resuelto en su totalidad, pues muchos niños sordos seguían permaneciendo en sus casas, sin asistir al centro o a la escuela para sordos.

Luego se presentó una oportunidad de oro; el gobierno estableció un decreto en el que las personas con discapacidad deberán tener la oportunidad de participar en actividades deportivas. Esta ha sido una iniciativa del gobierno la cual permite tener una participación en competencias internacionales tales como los juegos paralímpicos y juegos olímpicos para sordos. Esta oportunidad ha sido útil para compartir la cultura de las personas sordas y promover la lengua de señas. Durante todo este tiempo, muchos atletas sordos se han conocido en competencias regionales y nacionales, en atletismo, tenis y handball.

Tengo el sueño de que se puedan crear centros para sordos en otras ciudades del país, tales como en la ciudad de Shire y en la ciudad de Axum, la cual constituye una de las civilizaciones más antiguas de Etiopía.

Sobre el Autor 

El profesor Leul Tesfameskel

Soy un profesor sordo de la escuela secundaria Alene, en la ciudad de Mekelle Tigray, Etiopía. Yo asistí a la escuela para sordos desde 1ro hasta 8vo grado. Durante los años siguientes; 9 hasta 12 grados aprendí muchas cosas al escuchar a los alumnos sin la necesidad de un intérprete de lengua de señas.

Me gradué obteniendo el grado de bachiller en letras, en historia y estudios culturales en la Universidad de Mekelle (La universidad más famosa en Etiopía). Luego obtuve mi diploma de postgrado en enseñanza. Tengo cinco años de experiencia enseñando a alumnos sordos en el nivel de educación secundaria. Asimismo, he sido miembro de algunas organizaciones de la sociedad civil como voluntario que son las siguientes:

  • Vicedirector de la asociación de sordos Adigrat (2 años);
  • director de la asociación de personas con discapacidad cituada en la ciudad de Semien, al sur de Mekelle;
  • presidente de la Federación deportiva para sordos (juegos olímpicos de sordos) del Estado regional de tigrey en Etiopía (en la actualidad). 

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